Las tres Gracias

Mensaje Mundial – 22. Abril 2020

Así, comprended y captad la bendición de vuestro tiempo en el que Yo, Cristo, actuo con mi ángel Dual para ayudar a la parte femenina a encontrarse en la integridad. Desde esta unidad os doy Yo la siguiente enseñanza para que tengáis la visión completa.

También las mujeres se han buscado su rol en la creación contraria. Son las tres Gracias: La trabajadora, la bella ingenua y la astuta.

La trabajadora se ha adaptado a los inteligentes, ella sirve sacrificándose y queriendo agradar a todos, siendo aplicada, diligente y trabajando por dos. Ella es la chica dulce que se ha adaptado y subordinado al sistema a través del rendimiento, estoicismo y la ecuanimidad. Su lema es simplemente, no destacar negativamente ni llamar la atención y así seguir nadando en la corriente del sistema.

La segunda gracia, la bella ingenua, se muestra como la boba, la víctima, que es felizmente salvada por el fuerte. Entonces él se convierte en el héroe, y ella, a su vez, en la persona indefensa, lo que hace que el fuerte aparente ser todavía más fuerte.

La tercera gracia ha descubierto los trucos del juego y actúa con su juego de la astucia siendo la trabajadora y la bella ingenua.

La trabajadora alcanza su posición y puesto en la sociedad haciendo todo especialmente bien, encuadrándose, subordinándose y trabajando por dos. No importa en qué sistema se encuentre, ella va a ser vista por su rendimiento. La segunda gracia es vista a través de su actitud de víctima inocente, y gana la energía de la atención de otros cuando recibe ayuda, comportándose como la débil desorientada, que es lo suficientemente bella como para ser percibida por otros. Ella confía en sus encantos femeninos, mostrando que ella es y puede ser el sexo más débil. La tercera gracia, la astuta, es sofisticada y actúa con un juego sin escrúpulos. Unas veces usa sus encantos femeninos, otras veces su necesidad de ayuda. Se muestra al exterior siendo trabajadora, sin exagerar, y juega su juego a escondidas. Influye a otros para que tengan conflictos y peleas entre si, manipula a los que necesita para sus propias metas, convirtiéndose así en el centro de la atención. El mundo gira a su entorno. Ella no es la princesa, sino que es la reina que delega y dirige su corte, sin que sus subordinados se den cuenta. Sin embargo, los que no se subyugan y someten a ella, esos lo van a sentir. Ella se controla a si misma y no deja que vean sus cartas de baraja. Ella hace todo lo posible para que se la tome en serio y así ganarse el respeto necesario. Ella es bella, esbelta e inteligente, así que puede jugar todo tipo de roles y variantes. Su sello distintivo es la astucia refinada con la que actúa, manipulando a todos para sus fines y metas.

Ved, también el género femenino ha asumido roles siniestros para poder sobrevivir en el sistema de creación contraria. Se ha adaptado para no hundirse. Aquel que reconoce, entiende y comprende esos roles en sí mismo, ese podrá soltar el rol y comenzará a ser honesto, verídico y auténtico, sin querer agradar a otros, ni querer jugar el rol del chico dulce o del indefenso. El falto de escrúpulos se asustará al descubrir su propia astucia, cuando sinceramente se haga consciente de ella. Es importante reconocerse, comprenderse, desarrollarse para así salir de lo que uno se había cargado. Es necesario un desarrollo personal para sacar a la luz lo que realmente se encuentra como potencial divino en el núcleo del ser del alma.

Con un corazón sincero os será más fácil entenderlo. Aceptad y aprended a comprender lo siguiente: Vosotros habéis acogido programas que se convirtieron en actitudes y rasgos de carácter, para así poder sobrevivir como seres humanos en el mundo hostil de la creación contraria. Aquí se trata del desenmascaramiento de los ayudantes y colaboradores que sirven en los sistemas del mundo de la caída, se encuentran atados y retenidos, y al mismo tiempo descubren su propia necesidad de redención.

¡Vosotras las gracias, abandonad vuestro juego del que estáis orgullosas, con el que os habéis creído ser mejores! Dejad de serpentear, volveros honestas y auténticas y dejad de engañaros a vosotras mismas, queriendo impresionar a los demás, solo para jugar un papel, encontrar una posición o para ser reconocidas en la ilusión maligna de la creación contraria.¡Entrad en vuestra fuerza, que podría cambiarlo todo! Entrad en la bondad, el amor y la mansedumbre. Una bondad que ayuda y conlleva con paciencia, un amor que une sin exigir, y una mansedumbre que protege y apoya sin juzgar.

¡Oh, mirad, no solo vosotras estáis faltas de ayuda y de redención, sino también los varones a vuestro lado, que están ocupados con vuestro juego malicioso con el que los atáis a vosotras, para así estar aseguradas! Y si vosotras sois de las que piensan haber superado ya esta debilidad, ya que os habéis asegurado vosotras mismas y no necesitáis ningún varón, entonces sabed: Estáis abusando de ellos, pues vosotras mismas habéis entrado y participáis en el sistema de los gigantes. ¡Entonces pasasteis de ser jugadoras a convertiros en ayudantes del sistema y como la ramera de Babilonia domináis mejor que como lo hacían los gigantes! Con ello os habéis convertido en los principales jugadores en este juego. ¡Después de haber tenido muchas experiencias y después de haberse gastado la fuerza creadora de los varones, sin que ellos mismos hayan comprendido esto, ahora os encontráis en el bando contrario, ayudando con astucia para que funcionen las ruedas de la creación contraria! ¡Vuestros vestidos no son blancos, pues están sucios por la astucia, por vuestra sutilidad y la falta de escrúpulos con la que dejasteis a vuestras víctimas al margen del camino en vuestra escalera del éxito!

Algunos que estaban hartos del juego, opinando saberlo mejor, buscaron una salida y cambiaron sus roles: los opresores, los eternamente más fuertes y más sabios, querían salir y entrar en el papel de las Gracias, en el papel de la bella e ingenua, de la trabajadora o el de la astuta. A su vez las Gracias estando hartas de ser oprimidas, ahora quieren jugar el papel de los gigantes, de los más sabios y de los más fuertes, o incluso se convierten en una ramera que sabe usarlo todo. ¡Sin embargo, no se abandonó el espectáculo, sino que simplemente se cambiaron los roles! ¡Oh, reconoced en qué caos, en qué aberración y confusión se encuentra el ser humano!

¡Reconoced vuestra posición! ¡Soltad y aceptad vuestra herida y vuestra debilidad, la que queréis ocultar! Ha llegado el momento de hacerse conscientes de ello, sanando eso en el bálsamo de la creencia, de la fe y de la Redención, para así volveros libres como los seres que entran en el orden y la bondad con la fuerza de la mujer, la fortaleza de la madre, y así colaborar y ser ayuda para aquellos que desean salir del malicioso juego del teatro mundial.

¡Levantaos vosotras mujeres, levantaos vosotras madres! ¡Desarrollad vuestra verdadera fuerza femenina, la que lleváis en vuestro regazo y que es capaz de crear un nuevo clima del estar los unos para los otros, y entrad en el tercer Tiempo!

¡Quitáos las máscaras de vuestro teatro, soltadlas, capa por capa y abandonad el teatro mundial!

Y si estas palabras encuentran una resonancia en vosotras, entonces deberíais saber: El espejo de la verdad toca a aquel que desea mantener el engaño.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»