Los tres gigantes

Mensaje Mundial – 19. Abril 2020

Los tres gigantes de la creación contraria: poder, riqueza y engaño.

El primer gigante: la autoridad, el dirigente, el creador, la violencia.

El segundo gigante: la riqueza, el mammón, la falta de conciencia.

El tercer gigante: el engaño, la ramera de Babilonia, la falta de escrúpulos.

 

Sabed, los poderes de este mundo son como dos hermanos: el más astuto y el más fuerte. Uno está basado en la fuerza, en la ley del más fuerte, en la victoria y la derrota. El otro está basado en su intelecto: la lógica, el conocimiento, las estrategias y la astucia. La hermana en esta alianza está basada en la seducción, el engaño, su facultad de influir, su intuición, sabiendo manipular y dirigir con gran astucia, elevándose al liderazgo, y presentándose con Mi nombre en un gobierno, que no es el Mío.

Reconoced, estos tres gigantes han construido la creación contraria en la que vivís. Ahora ha llegado el momento, pues Yo Cristo he iniciado la marcha triunfal de la victoria en la creación contraria. ¡Ahora está siendo desenmascarada a través de Mi instrumento para el tiempo actual! Con gran esfuerzo interno y concentración se ha hecho posible esta descripción, esta perspectiva y la visión completa, que ahora se le da al mundo.

Verdaderamente, verdaderamente, Yo os advierto con estas palabras Mías: ¡Reconoced sus juegos, los de poder, del mammón y del engaño! ¡Entrenad vuestros ojos y vuestra percepción, y dejad de dar apoyo a los gigantes! No existe un territorio neutral en la tierra, vosotros estáis integrados en los sistemas que pertenecen al reino de las fuerzas contrarias. Podría decirse que habéis sido infiltrados. El mundo de la caída es el que ha construido una creación contraria. Esta seguirá existiendo mientras haya personas que den apoyo con su energía a este imperio. Por esto se os da a vosotros esta revelación. Por esto sois vosotros los que recibís las explicaciones, la perspectiva y la visión completa. Oh, ved y comprended, vosotros tuvisteis que hacer estas experiencias para aprender a comprender, reconociendo así la verdad en las experiencias.

El primer gigante, el creador, sirve al poder, se pone a su favor, luchando por ello, conquistando y tomando posesión. Defiende el poder y todo lo que le pertenece. ¿A quién se le da este poder? Se les da a los dirigentes, a los dictadores, a los políticos corruptos, a las familias reales y a los condes y duques, que movilizaron sus ejércitos, conquistando países y haciendo de los pueblos sus vasallos. El dirigente domina, él es el más fuerte y vence a los más débiles. Él gobierna pensando que tiene el derecho de gobernar. Él tiene sus generales, ejército, soldados, y también tiene sus cortesanos, favoritos, tierras y bienes. Y sobre todo tiene sus súbditos, los débiles, que son felices de rendirle homenaje, de servirle y de trabajar para él. Deberían estar agradecidos por la protección y la seguridad que él les brinda. El poder, los dirigentes y los gobiernos también tienen sus servicios secretos y vigilantes, espías, informantes, que controlan, espían, operan clandestinamente sin respetar las leyes y no dudan en usar la violencia. Son agentes bien pagados que se mueven por todas partes, sin embargo, no se les puede ver. Siempre procuran salvaguardar y proteger el poder y la autoridad de sus jefes y gobernantes, expandiendo su influencia y desarrollando nuevas estrategias para ganar todavía más poder.

El segundo gigante es la riqueza, el dinero, el mammón y los negocios asociados con ello. En este sistema de los bancos y de la economía se trata del poseer y de los que poseen. Así necesita ayudantes y colaboradores que gestionen y administren las pertenencias de forma inteligente, las multipliquen astutamente, las protejan y las defiendan con todos los medios. Ellos son los que desean convertir todo en dinero. Los que especulan con ganancias en los bancos y las bolsas de valores. Ellos favorecen y promocionan la economía, obteniendo de todo, la multiplicación de sus riquezas, atando con contratos, herencias y derechos de prioridad, asegurando así su riqueza con influencias que se transmiten de generación en generación, sin dudar en apropiarse de los recursos naturales y suministros básicos, como el agua, los cereales y los alimentos de la humanidad. Para defender su sistema en el que separan «lo mío» y «lo tuyo», necesitan sus jueces, abogados, notarios y administradores que les prestan servicio y les obedecen fielmente. Son los llamados intelectuales, los que redactan las leyes en beneficio de los ricos, presentándolas y aplicándolas con la autorización de los gobernantes. Los dos gigantes trabajan cogidos de la mano, y con frecuencia, una mano lava la otra. Estos ayudantes del mammón tienen a su vez sus seguidores. Los colaboradores de los ayudantes también trabajan con los mismos medios, ayudan a sus subordinados, al pueblo, a las personas normales y les ofrecen algo de la mesa ricamente decorada, dándoles créditos, préstamos e hipotecas, pero pagando este aparente gesto de «generosidad» con intereses y tasas, haciéndoles con ello dependientes y quedan atrapados como la presa víctima en sus garras. La riqueza es también la zona de juego para personas atractivas, guapas y codiciadas. Con frecuencia exponen su sensualidad haciendo todo lo posible para entrar en las altas esferas sociales, y así ascender en el lujo, el esplendor y la gloria.

El tercer sistema es el del engaño. En el apocalipsis de Juan se le llama la ramera de Babilonia. Son aquellos que se beneficiaron construyendo su propio sistema de gobierno y de poder. Con la magia de la ley de la atracción – la ley divina de emitir y recibir – hicieron mal uso de ella para sus propósitos. Completaron sus mundos mágicos con la ayuda de los maestros blancos, orientales, ascendidos, de los planetas de la sabiduría. Con un gigantesco y perfecto sistema de engaño sedujeron y siguen seduciendo, disfrazados con piel de oveja, siendo en realidad un lobo furioso. A ellos pertenecen el socialismo, el humanismo, la investigación, la ciencia y sus avances en medicina. Con un sofisticado sistema de atención médica provocan miedo a la gente con chequeos preventivos de salud, convirtiendo a las personas de buena fe en víctimas de los dioses de blanco. El sistema del engaño y farsa promueve y favorece una medicina que descuartiza sin escrúpulos a las personas, reemplazando órganos y extremidades, humillando la honra de los difuntos y sin tener mala conciencia con el tráfico de órganos. Con orgullo presenta el sistema de la farsa de todos estos avances como si fueran los últimos logros a una humanidad que los admira. Crea una industria farmacéutica que ofrece un medicamento para cada enfermedad corporal y también mental. Medicamentos con los que obtiene grandes ganancias y puede vivir bien, sí muy bien. El sistema de la farsa reparte de forma generosa a los necesitados. Las ayudas reciben la etiqueta de ética y moral, pero los que las reciben sufren todavía más debido a nuevas y mayores dependencias.

Este gigante también tiene sus ayudantes y colaboradores que construyeron sus sistemas. Los sistemas han sido camuflados mejor que todos los demás, basándose en un engaño colosal, ingenioso y genial. La ramera lleva el manto de la caridad, pero en realidad es el manto de la hipocresía y de la astucia: ella se muestra inocente como un cordero, de forma que ni sus ayudantes pueden reconocerla. Los ayudantes y colaboradores están fascinados por el abracadabra de la ley de la atracción – el principio invertido –, que les parece como magia, pues experimentan el éxito del principio del emitir y recibir. Eso sirvió y sirve como receta del éxito para la creación contraria. Aquellos que se sienten atraídos por eso, también pertenecerán a su séquito, al que deseaban pertenecer.

El gigante del engaño asociado con la mentira, también se encuentra en muchísimas religiones. Convirtió al cristianismo en una institución con ritos y dogmas. Con el temor al infierno y la condenación eterna, creó dependencias de todo tipo, engañó y engaña a los fieles, los justos y los buenos creyentes, construyéndoles sus templos para atarlos y engañarlos todavía más. Estos diversos sistemas atan también con promesas, juramentos, y con creencias que se convierten en implantes en el cerebro, firmemente anclados en el subconsciente, con un efecto determinante, que con frecuencia impide la autorreflexión, el cambio y la evolución. El engaño de la verdad también promueve y fomenta las ciencias, las humanidades, los filósofos, los pensadores y poetas, pero con frecuencia los usa para sus propias metas con el fin de mostrar sus conocimientos como si fueran verdades universales y así ganarse el respeto y la estima en el mundo de los gigantes.

El engaño es tan perfecto que pocos son los que consiguen ver a través de él, y pocos son los que se dan cuenta de que ellos mismos están atados a estos sistemas. La ramera de Babilonia es la mayor seducción. Ella se involucró con el poder y el mammón, aliándose con ellos en muchos ámbitos. A su vez también los engaña para así sacar más beneficio de lo que el poder y la riqueza podrían conseguir.

Todos los que perdieron su dignidad involucrándose con los poderes oscuros, ahora verán y sentirán cada vez más los efectos y lo que es desenmascarado. Estas revelaciones harán temblar a muchas personas de buena fe hasta la médula. Con inmensa desilusión e indignación van a darse cuenta de que ellos también pertenecen a los engañados y traicionados. Así verán que todo lo que ayudaron a construir y en lo que creían, se va desmoronando convirtiéndose en un montón de ruinas. Esto será un proceso extremadamente doloroso para todos, tanto para las víctimas, como para los ayudantes y los colaboradores. Los gigantes no comprenden la situación, pues en su arrogancia, todavía creen tener las riendas en sus manos. Sin embargo, todo lo que no esté en el Espíritu de Dios se va a hacer visible.

Reconoced estos tres sistemas que constituyen una unidad en el dragón rojo del Apocalipsis. Ahora están siendo desenmascarados los dos animales y la ramera de Babilonia. Todavía están sentados con mucha confianza sobre la espalda de sus subordinados, golpeando con sus látigos, manipulando para sus propósitos y haciendo que trabajen para ellos. Pero los días están contados para los tres gigantes, los oponentes a Dios. Y los que antes les daban apoyo, ahora irán abandonando sus filas. Cuantas más personas abandonen rápidamente estos campos antiguos, tanto más deprisa se convertirá este mundo – con todo su dolor, con el sufrimiento y la necesidad de tantos –, en un Nuevo Mundo.

Considerad también a aquellos que mueren de hambre cada día y no encuentran piedad. Considerad también a aquellos que pierden su dignidad al quedarse sin trabajo cuando son reemplazados por máquinas. Considerad a vuestros jóvenes que buscan su apoyo y orientación en un mundo ilusorio que va a explotar como una burbuja de jabón. Considerad a aquellos que son despreciados y degradados convirtiéndose en mendigos que reciben limosnas. Se podría decir mucho más sobre vuestro mundo. Pero si observáis este mundo y sus sistemas, sin las gafas de color rosa, sin la venda ante los ojos y sin vuestras capas de camuflaje, entonces os daréis cuenta, que hace mucho tiempo que sufrís debido a lo que no queríais ni ver ni reconocer. ¿Dónde está la Nueva Humanidad que surge de todos aquellos que entran conscientemente, paso a paso, día a día, en el Camino de la Verdad, la Fuerza, el Poder y la Gloria?

Oh, tomad las imágenes, profundizad en ellas, comprendedlas y ved luego lo que necesitáis como mensajeros de la verdad y la justicia para entrar en este servicio: deberíais reconocer lo que os carga y limita, vuestras capas de camuflaje. ¡Ved y comprended vuestra forma de participación y disolved vuestras ataduras con los sistemas! Entonces Yo, Cristo, os convertiré en espejos. Y los espejos cuestionarán todo en estos sistemas, pues las personas despiertas ya no quieren participar más. ¡En el poder de este, vuestro mundo del mammón y también en el sistema de la seducción, se muestra el camino que conduce hacia la Verdad! Sí, solo hay una salida de las garras de los sistemas de las fuerzas contrarias. ¡Vosotros, Mis ayudantes y Mis colaboradores, que sois Mis mensajeros, vosotros sois los que pueden y conseguirán producir el cambio! Oh, ved a aquellos que continúan defendiendo y manteniendo sus sistemas y oportunidades de manera obstinada e implacable. Sabed, van a ser las víctimas, los explotados y los de buena fe los ya no querrán seguir soportando más. Ellos serán los que van a derrocar y provocar la caída de cada sistema. Si, ellos fueron los explotados, los esclavizados e indefensos de esta época y de los tres gigantes. Habrá algunos que seguirán su voz del interior y abandonarán estas sociedades y alianzas inmorales. ¡Así se dirigirán hacia Mí, Cristo, en su interior y me seguirán, pues Yo me encuentro en la Marcha Triunfal de la Victoria!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»