El ascenso

Mensaje Mundial – 18. Abril 2020

El gran despertar empieza a través de aquellos que llevan una vida orientada hacia la Luz, la Verdad y la Libertad, de forma que ya no se dejan engañar más, pues reconocen tan bien a la creación contraria, que ya no la apoyan más con sus energías. Ellos prefieren concentrarse en el ennoblecimiento, la clarificación, la elevación y el ascenso, sin querer ayudar a salvar este mundo, pues en el fondo han comprendido que eso apoya únicamente a la creación de las fuerzas contrarias. La pérdida de su fuerza sucederá sin luchar contra la creación de las fuerzas contrarias, simplemente abandonándola. Aquellos que abandonan el camino pecaminoso, esos ya no dan más sus fuerzas y energías para la expansión de los mundos de la caída. Con una vida legítima en la tierra van a seguir elevando su vibración. Ellos saben que todo, toda vida, se encuentra en Mis manos. Ellos saben que no se trata de preservar la vida, sino más bien de ennoblecer y elevar, si, de elevarlo todo. Van a crear Consciencia para el Reino de la Paz, en el que ellos van a vivir con Cristo. Muchos van a sentir un perceptible cambio de vibración, que no es medible con vuestros aparatos. Personas sensibles van a sentir en sí las repercusiones de estos cambios que son desencadenados por la irradiación incrementada de la fuerza del Espíritu y eso hará visible las ataduras del alma al cuerpo.

A través de esta experiencia aprenderá la humanidad a reconocer y comprender mejor esas secuelas. Sabed, también en este tiempo ayudan almas tolerantes bondadosas. No solo ayudan a aquellos de buena voluntad, sino también a aquellos que no reconozcan a Cristo ni Su fuerza Redentora, ya que sufrieron por otros semejantes, hermanos humanos, que hacían mal uso de Su nombre. A todos ellos se les va a dar ahora más fuerza y fortaleza en su camino. Cada conducción, cada meta de esta época, va a ser para los Míos, para Cristo. Él ha completado el camino del alma, el viaje del alma, y sabe lo que cada uno necesita. Él une y es. Y así lo deberían hacer aquellos que Le siguen. Allí donde habéis rechazado y separado, entrad en la unidad. Yo os pido, id hacia la unidad interna. Haceos conscientes de que la desunión y la separación no conducen a la unidad, ni se encuentran en el Espíritu Universal de la Creación. ¡Y aquellos que enseñan la separación y el separatismo, no pueden estar en Mi Voluntad!

¡Levantaos, mostrad vuestra voluntad, vuestra actitud interna, aprended bajo cualquier circunstancia a vivir la Justicia, la Igualdad y la Hermandad, practicando el trabajo conjunto y el estar los unos por los otros! Reuníos en este Espíritu interno. Podéis cambiar vuestro mundo, aunque no os veáis ni conozcáis. Pues en vosotros, en vuestro interior, empieza Mi Espíritu a determinar cada vez más vuestras almas.

Oh, vosotros hombres, estableced la paz en vuestras parejas, en vuestros hogares, con vuestros vecinos y compañeros de trabajo, con y en vuestro pueblo. De ello surge una fuerza invencible, Mi fuerza, y la Tierra de Paz. Para ello, realizad e irradiad un mejor clima, viviendo eso cada día. Reconoceos en vuestros estados de ánimo, pues ellos os ayudan a comprenderse mejor. Entonces veréis que vuestro mundo ya no se puede salvar. La naturaleza y los animales han sido explotados, maltratados, y se están retirando. La tierra y los ríos se van a secar, el sol va a quemarlo todo y si cae la lluvia deseada, entonces lo va a inundar todo. ¡Vosotros hombres, estad preparados para ello, y ved lo que habéis hecho y todavía seguís haciendo!

¿Dónde está la igualdad que vosotros exigís? ¿Dónde se encuentra vuestra hermandad, cuando cada día miles de personas mueren, o miles y miles se mueren de hambre? ¿Dónde se encuentran vuestra voluntad y el deseo de ayudar a aquellos, que desde hace mucho tiempo son los débiles de vuestro mundo? ¿Cómo queréis y pensáis controlar vuestra destrucción global? ¡En realidad ya no se puede detener, pues ella es vuestro espejo, vuestro propio espejo y el de este mundo!

Los Mensajeros de Dios hacen actualmente lo que todavía se puede hacer: levantarse y decir la Verdad. Pues no se trata de salvar al mundo, sino más bien de salvar a los hombres y a las almas, que únicamente podrán ser salvados por su arrepentimiento y penitencia. Así creed a los Mensajeros de Dios, pues ellos estarán a Mi Servicio hasta que cada uno de vosotros entre en comunicación Conmigo en su interior, de espíritu a Espíritu. No tengo elegidos, ni personas con una llamada especial. Yo he llamado y ellos simplemente siguen Mi llamada y esto les ha convertido en Mis elegidos. A todos se les ha ofrecido y esto es posible para cada persona.

¡El fuego de Pascua, el fuego de la Redención está encendido! Ya arde en los corazones de aquellos que, con agradecimiento, acogen en sí Mi Espíritu.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»