Encontrar un sentido

Respuesta – 18. 04. 2020

Para todos aquellos que buscan un sentido, que se ven atrapados en las confusiones y aberraciones de este mundo, que se sienten vacíos y buscan nuevos caminos, pues reconocen que su camino anterior ya no tiene sentido: Empezad con una simple pregunta para poder llevar en la mano las riendas de vuestra existencia. Comenzad con la pregunta: «¿Qué quiero yo?»

¡Si empezáis a responder sinceramente esta pregunta, en las situaciones y decisiones en las que estáis confrontados, pronto os daréis cuenta de que la primera ilusión en la que estáis atrapados es, que os habéis engañado a vosotros mismos! Hacerse consciente de esto también ayuda a ver donde os habéis adaptado en vuestro entorno y en qué puntos no sois libres ni actuáis en libertad. La pregunta que debe responderse sinceramente es: «¿Qué ventajas obtengo, de quién recibo favores y por qué deseo seguir atrapado en eso?» Si reflexionáis sobre vosotros mismos en estas preguntas, entonces veréis vuestros propios enredos que no os dejan ser libres, y os hacen la vida más difícil y problemática. Estar en la vida significa ser conducido en la escuela del libre albedrío. Se trata de aprender sus efectos, soportar las consecuencias, experimentar y ampliar los límites existentes.

Cada vez que perdéis vuestro libre albedrío, que pertenece a la existencia como ser humano, cuando os adaptáis a un sistema y a otras personas, entonces frenáis una parte de vuestro suministro de energía vital. Esta parte atascada ya no puede ser alimentada correctamente y está bloqueada. Esto conduce en primer lugar a un desequilibrio mental o malestar. Ya no estáis en vuestro medio, en vuestra fortaleza, no os sentís bien, estáis malhumorados, deprimidos o agresivos. Con frecuencia dais la culpa a las circunstancias externas o a vuestro prójimo. Como resultado de vuestro malestar o incomodidad, os distraéis con lo que la creación contraria os ofrece como diversión: pan y juegos, adicción en la búsqueda de placeres, juegos de poder, intrigas para dominar y mundos de ilusión, para sentiros mejor por unos momentos. Esto os ata a esta segunda ilusión y cada vez os quedáis más atrapados en ella. Pero en la reflexión sincera sobre vuestras actuaciones y lo que queréis en la vida, ahí se encuentra la llave para vosotros mismos y para vuestra tarea de la vida, y finalmente, el sentido del porqué estáis encarnados. Este sendero no os llevará a lo que se os vende en la creación contraria como sentido de la vida, el ser feliz como hombres. ¡Si no que os conducirá hacia la felicidad interna del alma, que encuentra el sentido de la vida en el cumplimiento de vuestro plan del alma! Comprended: ¡El inicio se encuentra en vosotros mismos, con y en vosotros mismos!

¡Ánimo, adelante! Vale la pena hacerse la simple pregunta: «¿Qué quiero yo?» Practicadlo y cada vez sabréis mejor y de forma más rápida lo que queréis. ¡Y la consecuencia de ello será que cada vez actuáis con más valentía, pues la experiencia os muestra que podéis confiar en vosotros mismos! ¡Entrad en la sinceridad y en la autenticidad que os conducen hacia la veracidad, pues eso es vuestro sentido!

RESPUESTAS

 

Mis palabras que se hablan en este mundo, muestran su efecto en todos aquellos que leen estos mensajes, en aquellos que los sienten. También en aquellos que no quieren aceptar que esta es Mi palabra, y que debe ser dada. Esto no tiene la intención de satisfacer vuestra exigencia humana de pensar y sentir, sino que se trata más bien de conduciros a vuestro interior y transmitiros Mi ayuda y benevolencia.