El Plan tendrá éxito

Mensaje Mundial – Domingo – 12. Abril 2020

Yo vuestro Dios y Padre, elevo Mi voz con gran inquietud y gran preocupación. 2000 años tiempo de gracia, 2000 años tiempo de reflexión. ¿Pero qué habéis hecho vosotros? ¡Simplemente seguís igual, seguís con vuestra locura, queriendo jugar a ser dios, con vuestra creación basada en Mi Creación, manipulándola, maltratándola y explotándola de forma infame! Así habéis entrado en una lucha de poder entre tres gigantes impuros, en la que cada uno desea ser el más importante y el más grande. Así Yo os nombro por vuestros nombres: El violento, el despiadado sin escrúpulos y el desalmado sin conciencia. Vosotros habéis convertido a Mi pueblo en esclavos, del mismo modo como convertísteis en esclavos a los seguidores de vuestro pueblo.

En estos días de oración y penitencia os aviso Yo, vuestro Dios y Creador: Reconoced las posibilidades que os permiten salir de las tormentas violentas y oleadas destructivas que ya vienen. ¡La tierra se va a rebelar de tal forma, que no vais a saber dónde poner vuestro pie! Pero Mis ayudantes también encontrarán un camino para sacaros de estas grandes necesidades, apuros y dificultades. Creéis haber superado los problemas actuales, pero Yo os digo con corazón dolido de Padre: ¡La cosa acaba de empezar ahora! Al igual que una presa o dique que se derrumba, ahora se van a descargar todas las causas sembradas sobre la humanidad. Sabed, vosotros los dirigentes y poderosos de este tiempo: La situación en esta tierra empeora, sin que vosotros lo podáis impedir ni cambiar. ¡Aunque pongáis todas vuestras máquinas de guerra en formación, tampoco así vais a poder escapar de las causas! ¡Vuestra violencia se destruye! Con vuestra locura de querer poseer cada vez más y de querer ser cada vez más grandes, habéis creado una ola que ahora todo lo arrolla. Y a todos los faltos de conciencia que actuáis sin sensibilidad con vuestros semejantes: ¡Qué mezquinos y miserables vais a ser, cuando os toque a vosotros mismos! Vais a sentir el dolor que habéis provocado a otros. La falsedad y vuestras mentiras van a ser destapadas por la Verdad Divina. Vuestras maquinaciones oscuras van a ser visibles a través de la Luz Divina. Y vuestras barbaridades, atrocidades e injusticias van a ser destapadas con la Justicia Divina. ¡Todos aquellos que están atrapados en vuestras garras, a todos ellos los llamo Yo, vuestro Dios y Padre, para que se levanten y se pongan al lado de la Verdad, de la Luz y de la Justicia! Soltad a lo que os habéis atado y abandonad la gran calle de las tinieblas. ¡Salid de la oscuridad! ¡Entrad en la Luz, la Verdad y la Justicia y entrad en el camino de la Misión de Paz! ¡Así como en aquel entonces se condujo al pueblo saliendo de Egipto, así vais a ser conducidos todos, escapando de las garras que os han atado! ¡Yo soy vuestro Dios y Padre, Yo conozco a cada uno! ¡Yo te conozco a ti, el que siente esa llamada en si! ¡Yo te conozco a ti, el que desea escapar de la prisión! ¡Yo te ayudaré, si tu lo deseas realmente! No vayas aquí o allí, no sigas las huellas que te conducen a nuevas dependencias, sino que entra en ti. Acepta el espejo, mira en tu Verdad, pide Luz y mídete en la Justicia. ¡Mira lo maligno y el mal de tu vida, cara a cara, y hazte consciente de tu culpa! Entonces sabrás también y vas a comprender tu necesidad de Redención y vas a comprender, qué gran regalo te ha hecho Jesús, como hombre, y Cristo, como amigo y hermano. Así arde el fuego de Pascua sobre la tierra como signo de la Victoria, que cada vez más seres humanos consiguen en su interior. Ellos llevan el signo del cordero en su frente: ¡Ellos son los resucitados! Experimentaréis como se desmaterializaran aquellos, que como elevados Seres Espirituales, vinieron a la creación contraria en los mundos de la caída, para ayudar a retornar y a conducir de vuelta al Hogar. La Ascensión que se encuentra en vuestras escrituras es en realidad la Resurrección, tal como la experimentaron Jesús y María. ¡Vosotros celebráis estas Ascensiones, pero no creéis en ellas! Os vais a quedar maravillados y sorprendidos, si permanecéis en vuestra fe y creencia, y las realizáis paso a paso. En la Unidad, en la gran Unidad eterna, que es la meta y la realidad en la Época del Espíritu, van a desaparecer también todos los papeles o rol que cada uno ha interpretado. Van a ser desechados, pues ahora carecen de importancia. Con túnicas blancas, como ayudantes al lado de Cristo, van a trabajar todos aquellos que se han convertido en los instruidos, pues ellos creen sin ver, sin tener pruebas ni evidencias. Esta es la verdadera fe y creencia. Conocimiento, es el querer ser. Estad despiertos, pues el seductor está escondido tras cada esquina para impedir Mi Plan, más eso ya no va a ser posible.

 

Cristo:

¡Y si vosotros recordáis el acontecimiento de Pascua, elevad vuestra alma y vuestro espíritu! ¡Captad, oh captad, lo que significa la mañana de Pascua para vosotros, para todos los hombres y almas! ¿Hacia dónde conduce Mi Victoria? ¡Ella conduce hacia la Resurrección en la Vida eterna! Fuera de la rueda del hámster, que vosotros llamáis rueda de la reencarnación. ¡Ahora está abierto el portal, pues Yo he superado la muerte! Y ahora llamo Yo en el tiempo y en el espacio: ¡Completad también vosotros vuestro camino, en el que ya no sois más, ni victima ni agresor, no queréis ni ser ni poseer, sino que simplemente sois, lo que en lo profundo de vuestro interior, erais y sois! ¡Y al igual como fueron las mujeres las primeras que me vieron a Mí, vivo, así es también en la actualidad! Yo Cristo me he mostrado de nuevo ante dos mujeres, que en aquel entonces jugaron ese papel o rol. ¡Una, que por su amor de madre, y la otra, que por su amor de mujer y discípula, lo entregaron todo, también a Mí! Estando el cuerpo muerto con la cabeza, marcada por el dolor y sin vida, apoyada en el regazo de Mi madre: Le llegó el recuerdo, mostrándose de nuevo esa imagen que la había asustado y que ahora había sucedido. En su gran dolor la pude llevar Yo a la segunda realidad, a la realidad del alma. En un jardín lleno de flores con una pérgola envuelta con rosas blancas. Allí conversamos y compartimos, sintiéndonos cerca, como si la pesadilla de Mí crucifixión no hubiera tenido lugar. Yo pude mostrar, lo que ella ya sabía, el gran portal de entrada había podido ser abierto: El pasaje desde la realidad material hacia la realidad del alma, hasta el portal y nivel de la realidad espiritual. ¡Había sido consumado! Es el Camino de la Verdad y de la Vida eterna. Lo van a compartir y utilizar todos aquellos que hayan seguido el Camino de la Paz y del Amor.

María pudo permanecer con su Ser interno en la pureza, gracias a su fidelidad y humildad, que llevaba en si y en la que ella vivía. Ella creyó las palabras que recibió del ángel Gabriel, pero no supo lo que después seguiría. También en este tiempo sucede algo similar a lo que sucedió en aquel entonces: ¿Por qué buscáis al vivo entre los muertos? Así pregunté Yo a Míriam, y así os pregunto a vosotros que Me seguís: ¿Habéis comprendido la Victoria que surge de la derrota en este mundo? ¿Pudisteis llevar vuestra creencia hacia a la elevación? ¿Podéis creer a las dos mujeres, que actualmente reciben de nuevo conocimiento y visión, y quieren compartirlo con vosotros? Ellas os lo deben decir: ¡Cristo vive! ¡Cristo habla! Nosotras recibimos Su palabra, somos conducidas y enseñadas por Cristo. ¡Él está aquí! ¡Él está entre nosotras, para conducir hacia la Verdad, tal como Él nos lo prometió! A través de ellas enseñé a un pequeño grupo que tenía dificultades para creer y captar. Así sabed todos vosotros: Ese es también vuestro camino que podéis completar, soltando vuestro rol, entrando en las filas del regimiento de ángeles después de haberos purificado y puesto los vestidos blancos, volviendo de nuevo hacia vuestra familia, retornando del viaje de los héroes, de las pruebas, de la purificación, retornando del tiempo y espacio, de vuelta hacia la Eternidad. «¡Jesús vive!», así fue el saludo en la mañana de Pascua, que todavía es vivo en algunas instituciones! Y Yo, Cristo, el Resucitado os respondo: ¡Si, así es! ¡Yo he superado la muerte! ¡Ahora, superadla también vosotros! Creed en lo increíble y eso va a volverse realidad para todos aquellos que lo hacen. ¡Elevaros, oh elevaros, para entrar en la Vida Eterna! Y el que todavía no esté dispuesto, que haga todo lo posible para entrar en esa disposición. ¡Superad vosotros seres humanos vuestro valle de lágrimas y dolor, no os dejéis quitar vuestra fe y creencia! ¡Sed fuertes en vuestra fe y creencia, no importa lo que suceda en vuestras vidas o en el mundo! Creed en Dios y en Su Plan. Decid: «¡El Plan tendrá éxito!» ¡Ved el equilibrio en el que todo se encuentra, comprended la catarsis o purificación, en la que vais a ser purificados y captad la prueba en la que se encuentran los seguidores! Estas son las tres posibilidades en las que se encuentra lo sucedido.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»