La mentira

Mensaje Mundial - 06. Abril 2020

Yo, como portador de la Voluntad llevo la espada de la Verdad. Yo separo con esta espada la mentira de la verdad: la mentira que ha infectado a toda la humanidad con su falsedad e hipocresía. Y así se mintió y se sigue mintiendo descaradamente, engañando sin vergüenza: la verdad es presentada como mentira.

Mi espada va a desvelar esto y ya ha desenmascarado mucho. Ha llegado el tiempo, en el que se va a presentar el espejo ante la humanidad. Una injusticia ha tapado la otra. ¿Con qué frecuencia una mano ha lavado la otra? ¿Con qué frecuencia habéis participado y ensuciado vuestras manos? ¿Con qué frecuencia habéis impuesto vuestra voluntad sobornando a jueces y miembros del jurado, ayudando así a lo fraudulento y falso, lavando después vuestras manos en la inocencia? ¡Vuestros crímenes y vuestra culpa crecieron cada vez más, habéis hecho mal uso de las leyes, forjado intrigas con menor o mayor dimensión! ¡Os habéis puesto al servicio de los gobernantes, reyes y príncipes! ¡A la gente honrada, sincera y de buena fe, les habéis estafado y robado la justicia, les habéis quitado su honra y dignidad! Vosotros jueces que os dejáis llamar «su señoría, su excelencia»: ¿Dónde queda vuestra honra y dignidad? ¿Con qué intrigas os habéis convertido en las marionetas de aquellos que sin escrúpulos, sin pestañear, mienten, engañan, y no se detienen ante nada ni temen el caminar sobre cadáveres? Vosotros jueces y representantes de la ley: ¿Quién de vosotros es sincero, verídico, correcto, leal y digno de confianza?

Infecta y contagia a todos, empieza de forma insignificante pero más tarde tiene consecuencias aterradoras. El peligro se encuentra en lo invisible, en lo escondido, y tal como se ha propagado vuestro virus, de igual modo habéis difundido vuestras mentiras. ¿Por qué tenéis ahora que mantener distancia para no ser contagiados por el virus?

¡Oh despertad, seres humanos! ¡Dirigid la mirada hacia vuestra vida y ved en qué juegos deshonrosos e indignos habéis participado y participáis! El virus que habéis creado, se difunde rápidamente, es agresivo y peligroso. ¡Del mismo modo se comporta la mentira! Ella es responsable de mucho y construye su propia verdad. Y si en el tiempo de pausa, que se os ha prescrito, reflexionáis sobre en qué secretos os movéis, en que intrigas ilegales y maquinaciones deshonrosas habéis participado o participáis, apoyando así la falsedad, la mentira, la estafa y el fraude. Así vais a ver en ello vuestra parte en esta pandemia mundial, que os muestra y desea mostrar el carácter mentiroso y la falta de sinceridad. ¿Qué habéis conseguido con vuestra voluntad propia, ambición y delirios de grandeza? ¡Desconfianza, engaño e injusticia que claman al cielo!

Ahora pedís ayuda, incluso os orientáis a Dios pidiéndole ayuda. Pero aquí no se trata más de vuestra voluntad. Se trata de la época de cosecha en la que se recoge vuestra siembra. ¡Sabed, aquel al que vosotros llamáis, no es el Todo-Uno, gran Dios, sino que vosotros llamáis al dios de los bajos fondos, el anticristo, para que mantenga y salve vuestro mundo! Pero para ello le falta el poder, pues se le reduce cada vez más y con ello todo lo que fue construido en el espíritu mundial del mundo. El mundo en el que vivís es solo un espejismo, un gran engaño. Todos aquellos que quieran mantener y dar apoyo a este mundo, van a experimentar una grandísima decepción. Pero ellos no la querrán ver, ya que no viven en la verdad ni en la veracidad, e ignorando esto se disculpan y defienden. Después acusan a los que desean destapar y descubrir la mentira y la hipocresía. ¡Vuestro dios de los bajos fondos ha creado muchos dioses a los que adoráis en cada día de vuestras vidas! Os habéis convertido en víctimas y esclavos de este mundo. Ese, vuestro dios del mundo, ha sido creado por vosotros. Vosotros habéis aportado la energía con la que se ha construido el mundo de las sombras y de los bajos fondos. Pero este tiempo se ha acabado, pues la situación es insoportable. La injusticia y la crueldad no conocen límites. El ser humano sigue igual, adaptado a mucho a lo que no debería haberse acostumbrado. El que con frecuencia miente, a ese tampoco se le va a creer cuando diga la verdad.

Preguntaros: ¿Se encuentran en la conducción de Dios los científicos que buscan frenéticamente con sus investigaciones el antídoto? ¿O se han adaptado al espíritu del tiempo y del mundo, para salvar así su vida terrenal? Yo os digo, desde la Voluntad Divina: ¡Aquí no se trata de salvar vidas humanas! ¡Se trata más bien de encontrar y reconocer la Vida Verdadera, descubriendo a qué Dios rendís homenaje! El mundo de las sombras es la creación contraria. Y vosotros os habéis convertido en cómplices y ayudantes de esta creación contraria. ¡Ella os engaña, os dice que todo está bien y que sois necesarios e indispensables para salvar a la humanidad! Vosotros no podéis salvar a la humanidad. Orientaros hacia el Mundo Espiritual Divino, salid de la rueda de hámster en la que giráis y reconoced a quién y a qué verdad servís. ¡Vosotros investigadores y médicos, reflexionad! ¿Qué beneficio o qué sentido tiene el salvar vidas humanas? ¿Qué se ha ganado con ello? ¿Qué habéis ayudado? ¿A quién habéis ayudado? ¿Qué sucede cuando en realidad, la enfermedad es una ayuda para la persona, un freno para liberarse de la rueda de hámster y para reflexionar sobre sí misma? Vosotros pensáis solo en el cuerpo, pero eso es el nivel más bajo, pues el hombre es Espíritu. Su cuerpo es solo la vestidura que él lleva y después soltará.

Oh reconoced y comprended: Existe una creación contraria que ha creado su propia verdad. ¡Vosotros servís a esa verdad! ¡Es el estado de los demonios con sus ayudantes y sus víctimas! Como personas informadas e instruidas del siglo 21 os deberíais indignar al escuchar estas Mis palabras, pero yo os digo: ¡Vosotros sois los tentados y seducidos, y no os dais cuenta! ¡Vosotros sois dependientes, convertidos en víctimas, y no lo veis! ¡Vosotros vivís en el sistema totalitario del estado de los demonios!

Pero esto no es vuestra determinación ni vuestro destino: ¡Reconoceros, dad la vuelta, entrad en vuestro interior! Aprovechad estas horas, aprovechad estos días que se os han ofrecido. ¡No tengáis miedo, no caigáis en preocupaciones! ¡Orientaros hacia vuestro interior y reconoced vuestros caminos, reconoced vuestro pensar, vuestro hablar, reconoced vuestras obras! Dad la vuelta, arrepentiros de vuestros pecados, llevad y entregad a Cristo vuestra falta de sinceridad en pensamientos, palabras y obras. Él es el Redentor de todas las culpas, siempre y cuando las reconozcáis con un corazón sincero, sintiendo vergüenza y arrepentimiento. Sobre la Tierra se ha dispuesto un grandioso cuenco de fuego. Vuestros ojos no ven el mundo de las almas, pero en este gran cuenco de fuego se va a depositar todo lo que entreguéis a Cristo, transformándose así en un gran Fuego de la Redención en los días de Pascua.

Oh escuchad, vosotros gobernantes y dirigentes ciegos, tercos y presuntuosos: ¡Arrodillaros y pedid perdón por vuestras faltas, por vuestra gigantesca culpa! También vosotros colaboradores y cómplices que participáis en maquinaciones secretas y negocios sucios, que seguís caminos oscuros, que hacéis todo lo posible y utilizáis todos los medios a vuestra disposición para cumplir la voluntad del jefe y dirigente. ¿A qué señor queréis servir? ¿Qué voluntad cumplís?

Y yo hablo también a las víctimas, que dejaron y se dejan influenciar, manipular y explotar: no busquéis la culpa en los demás, permaneced en vosotros. Investigad sobre el porqué os dejáis influenciar, manipular y explotar. Y si reconocéis vuestra actitud equivocada, salid de ella, perdonad a vuestros deudores y entrad en el Camino de la Verdad, el Camino de Jesús de Nazareth. Él desea sanar vuestras almas. Él ha redimido y redimirá el mundo. Él ha redimido y redime a los hombres y ofrece a cada uno Su mano, a cada hombre y alma que desee eso para sí y anhele la libertad, el recogimiento y la seguridad.

El que desee salvar o mantener a toda costa esta vida terrenal, ese no ha comprendido que “siembra y cosecha” ata a los hombres y a las almas. Dios no puede ayudar, pues los médicos o «dioses blancos», hicieron desaparecer esa legitimidad y lo siguen haciendo sin investigar de forma correcta sobre las causas. Reconoced lo que no actúa en el Espíritu correcto: El Espíritu de Dios eleva – el espíritu contrario, las fuerzas demoníacas, atan, – la Fuerza de Dios trae unidad. Oh reconoced lo que sucede en vuestras vidas, reconoced vuestra forma de pensar, pues esa se convertirá en vuestra actitud y modo de obrar.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»