Ejército de héroes

Mensaje Mundial – 05. Abril 2020

¡Yo hablo, como el portador del Orden Divino, a todos aquellos justos y fieles que se aportaron a favor del Orden Divino, perdiendo su dignidad, su honra, su reputación y también su sangre durante sus muchas encarnaciones en medio de grandes luchas! Una y otra vez pertenecisteis al grupo de los vencidos de este mundo. Vuestra sangre, la sangre que perdisteis, sacrificasteis y se derramó en una lucha heroica de la luz contra las tinieblas. Ahora vuestras hazañas van a ser elevadas desde las sombras hacia la luz. Los vencidos, los humillados y los justos se convertirán en los hijos e hijas de Dios, mostrándose ante los ojos de todos, entrando en la Luz de la Resurrección. Ellos son los que sufrieron, ellos son los que experimentaron la derrota y las humillaciones en las injusticias humanas, sintiéndose como si Dios les hubiera abandonado.

Pero vosotros, como portadores de la Luz Divina, habéis traído una y otra vez el Orden Divino en el tiempo y en el espacio, a este mundo que se ha convertido en el pantano del pecado. Con gran paciencia, bondad y valor os habéis aportado una y otra vez, os habéis encarnado en el país de los enemigos. Sois muchos, muchísimos los que vinisteis con vidas silenciosas, inadvertidas, ocultos, sin ser vistos ni reconocidos. Infinitamente habéis abierto un canal para el Espíritu de Dios. Con el transcurso de los tiempos el agua pudo alcanzar el planeta tierra, el Agua de la Vida proveniente del Espíritu de Dios, como un riachuelo. ¡Y ahora este riachuelo se ha convertido en un gran rio! Ninguno preguntará, «¿qué cantidad de aportación hiciste tu?», pues en el Espíritu solo existe el trabajo conjunto. Unos cargaron con grandes persecuciones, otros con gran deshonra, humillaciones e injusticias. ¡Y vosotros los conocéis, pues vosotros sois los que vivisteis eso! Aquellos que siguieron hacia delante con su fortaleza, fidelidad, confianza y con valor de héroes, os regalaron valentía, paciencia, bondad y misericordia. Eso fue para vosotros un bálsamo del que creasteis esperanza y confianza.

Ahora todos ellos pueden traspasar los portales, si lo admiten y tienen fe, los portales que se encuentran ante los portales de la Jerusalén Celestial. Todos los que puedan creer, van a experimentar la victoria, ver a Cristo, el Gran Victorioso, que ha conducido este séquito de los justos durante los últimos 2000 años. Él cabalga con nobleza sobre un caballo blanco. Le sigue el ejército de los héroes, que como fieles seguidores han hecho posible este séquito de la marcha triunfal de la victoria. Esto sucedió en estos días de semana santa 2020: los héroes adornados con coronas de laurel, honrados con ramas de palma, iniciaban su marcha a través de los mundos de las almas. ¡Es la gran marcha triunfal de la victoria en la que el Rey de los Reyes toma la tierra como Gobernante, para que así todos los seres inocentes y la madre tierra encuentren Redención!

La naturaleza puede retroceder, pues se van a elevar un nuevo Cielo y una nueva Tierra. Allí jugará el niño ante el nido de la serpiente, el lobo y el cordero pacerán juntos, y el león, como el buey, comerá paja. ¡Y si no podéis creer esto, lo que aquella profecía prometió para esta Época, entonces mirad y ved como se cumple esa imagen! No miréis con los ojos humanos, mirad con los ojos del Espíritu. Liberaros de vuestra vida material, liberaros de la materia, del tiempo y del espacio. Y si os preguntáis: «¿cómo podemos hacer esto?», así os digo Yo, vuestro hermano del Espíritu, simplemente creyendo estas palabras, imágenes, escuelas de enseñanza y mensajes. Entrad en vuestros corazones arrodillaros ante el poderoso Dios Creador, inclinad la cabeza, y pedidle humildemente el poder creer. Entonces estas fuentes se convertirán en la verdad.

Confiad en esta conducción que va a ser real para vosotros, pues esta verdad está en vosotros. En esta conducción no se os exigió ni se exige nada, pues en ella solo existe el dar con libertad total.

Todos aquellos que lo puedan captar, los que pertenecen a la marcha triunfal de los héroes y de la victoria de Cristo, el Rey de los Reyes, pronunciad juntos las palabras que se anunciaron en el Apocalipsis:

«Si Señor y Dios, Tu, Soberano de toda la Creación, verdaderos y justos son Tus juicios!»

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»